¡Bang! (golpea la mesa). Este es el origen de tu vida. Debes darte cuenta de ello. El ser humano nace sin saber nada, aparece en un mundo desconocido y, al hacerlo, inevitablemente se asimila a su entorno y se mueve con él. Así está hecho: esa es la verdad de los seres humanos.
Nacemos con funciones completas como el verdadero camino, y para hacerlas nuestras no importa si escuchas este sonido por primera vez o después de muchos años: ¡Bang! Todo se manifiesta de inmediato, sin importar el tiempo, la edad o la experiencia. Ese es el camino seguro, llamado Budismo. Lo que tenemos por naturaleza y lo que adquirimos por cultivo se encuentran en un límite, y allí se distinguen lo verdadero y lo falso.
Practicar zazen no es usar artificios con los pensamientos. Es detenerlos. Cuando golpeo la mesa, la realidad aparece de repente. El yo se convierte en eso, más allá de los pensamientos humanos. Siempre es así. “Vacía tu mente y hasta el fuego será fresco” significa lo mismo. Cuando hace calor, simplemente hace calor. ¿Quién te hace decir que está caliente? No hay nadie.
- - La ilusión y la realización coexisten: ¿cuál eliges? Tú mismo.
- - Si quieres conocer tu verdadero yo, actúa tal como actúas ahora, sin tocarlo ni manipularlo. ¿Por qué? Porque estás actuando con todo tu cuerpo, y eso no es una invención.
- - Estudiar Zen no es ir al maestro, es estudiarte a ti mismo. Olvida el yo por un tiempo y practica en silencio: ese es el estado más íntimo de la mente de bodhi."
