Cuando sentimos fuego, cuando tocamos una piedra caliente, decimos que está caliente. La situación no requiere que digamos caliente, ni nada más. La experiencia se lleva a cabo sin necesidad de ninguna etiqueta en nuestra mente.
De niños cultivamos nuestro lenguaje, nuestras creencias y nuestro condicionamiento del mundo que nos rodea. Es por eso que decimos “Caliente” o “Frío” cuando ponemos la mano sobre un objeto. Sin embargo, la sensación de tocar un objeto caliente es una experiencia. La palabra "caliente" es solo un concepto en nuestras mentes. Por lo tanto, tocar un objeto caliente y decir que está frío es tan arbitrario como decir que está caliente. Es por eso que en el budismo decimos: "Si vacías tu mente, incluso el fuego se enfriará".
Cuando somos bebés llegamos sin conocimientos ni condicionamientos intelectuales. Estos dos elementos deben enseñarse. Por otro lado, ¿quién le enseña a un bebé a alimentarse, a gatear y a correr? Estos son solo algunos ejemplos de lo que nos otorga la naturaleza.
Necesitamos reconocer esta diferencia entre nuestras habilidades naturales y las que cultivamos a través de nuestra educación e influencias sociales. Ésta es la diferencia entre nuestro conocimiento experimental y nuestro conocimiento intelectual. En un sentido más amplio, esta es la diferencia entre lo que es real y lo que se crea en nuestra mente.
Haz zazen sin el condicionamiento de la mente. Zazen es nuestro estado natural. Si golpeo esta mesa, hace un sonido fuerte y agudo. Un bebé no puede etiquetar el sonido como fuerte y agudo. Sin embargo, no importa si somos jóvenes o mayores, el sonido es la misma experiencia para todos nosotros. El sonido es una sensación que llega a nuestros oídos sin ningún esfuerzo; no se requieren etiquetas.
¿Estamos conviviendo con lo real y lo que es un engaño? ¿O podemos elegir de qué manera existir? La respuesta es que somos nuestro verdadero yo en todo momento, independientemente de si lo que vemos es real o una ilusión. Si quieres conocer tu verdadero yo, solo observa tus acciones. Este es tu verdadero yo. Sé testigo de ti mismo sin pensamientos ni etiqueta Para estudiar zazen no se necesita maestro. Uno solo necesita estudiarse a sí mismo. Estudiamos dejando ir lo que pensamos que somos, no somos lo que está impreso en nuestra tarjeta de presentación. Cuando nos vemos sin etiquetas, saboreamos la iluminación.
An Interpretation of Twelve Teachings from Gien Roshi
Enkaku Daruma